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Noticias Cha3
02 enero 2019

Bolero

Hay quien piensa que el bolero cubano procede del bolero español del siglo XVIII, sin embargo, ambos son muy diferentes, tanto en su melodía como en su estructura musical, el español tiene un compás de 3/4, mientras que el cubano es de 4/4.

Las raíces del bolero se encuentran, a finales del siglo XIII y principios del XIX, en las culturas musicales de África (bantú- yurumí y yoruba) y en el romanticismo europeo.

Los historiadores coinciden en considerar que el primer bolero de la historia fue “Tristezas”, compuesto por José Pepe Sánchez, en Santiago de Cuba en 1883, dando lugar a un género musical caracterizado por las guitarras y la percusión.

Por entonces, los trovadores (Vieja Trova Cubana) acompañados de sus guitarras viajaban de un pueblo a otro, transmitiendo la música por el todo el país. Entre los más representativos estaban Manuel Corono, Alberto Villalón, Rosendo Ruiz y Sindo.

A partir de estos trovadores surgieron en el siglo XX dúos, tríos, sextetos, septetos, conjuntos y bandas cubanas como, por ejemplo: el dúo de María Teresa Vera y Rafael Zequeira; el trío Matamoros (que puede verse en la foto); los Compadres, formado por Lorenzo Hierrezuelo (Compay Primo) y Francisco Repilado (Compay Segundo).

La aparición de la radio en Cuba en 1922 y las primeras grabaciones revolucionaron el mundo de la música y provocó que este género musical se extendiera rápidamente por todo Latinoamérica. Uno de los primeros en cantar por una de esas emisoras de radio fue Antonio Machín en 1926 e hizo una grabación con su sexteto en 1929, con una de sus canciones más emblemáticas “Aquellos ojos verdes”

Grandes orquestas de la época incorporaron el bolero en su repertorio, introduciendo más instrumentos musicales y convirtiéndolo en un género bailable y muy popular.

Como baile, tiene grandes influencias del son cubano, dando lugar al nombre de “bolero son”. Por primera vez en hispano-américa, la sociedad acepta este género romántico donde la pareja baila en un abrazo tan cerrado e íntimo.

Su incorporación en los bailes de salón, se debe, por una parte, a Monsieur Pierre, que lo llevó a Londres y, por otro lado, a la Escuela norteamericana de bailes de salón que lo incorporó al repertorio de los bailes latinos.